Muchas mujeres viven el embarazo como una etapa en la que se sienten seguras y reciben mucho apoyo. Durante todo el embarazo asisten a las consultas periódicas con la matrona y tienen mucho contacto con el servicio de salud. Pero al volver a casa con el bebé muchas suelen sentirse solas. Es como si te hubieras pasado un montón de tiempo preparándote para el momento de dar a luz, pero no has pensado ni un segundo en lo que vendría después. De repente, parece que te las tienes que arreglar sola, pero no es así. También puedes recibir asistencia después del parto.
Ayuda desde la primera semana
La matrona y los médicos tienen la responsabilidad de ocuparse de ti y de tu bebé durante toda la primera semana posterior al parto, incluso después de haber vuelto a casa. Si tuvieras alguna duda o consulta sobre el bebé desde el momento de su nacimiento y hasta los 7 días de vida, tienes que dirigirte siempre a tu centro de salud o al hospital.
En algunos casos, y dependiendo del lugar donde vivas, volverás a casa pronto. Puedes llamar por teléfono a la matrona y consultar tus dudas. Una vez transcurridas las primeras semanas y visitas con la matrona, tendrás que contactar con el pediatra.
En el caso de necesitar asistencia y consejos relacionados con la lactancia durante los primeros siete días tienes que llamar primero a la matrona que tengas asignada en tu centro de salud. En muchos hospitales hay un servicio de asistencia a la lactancia que te puede ayudar, consulta si existe en el tuyo. Ponte en contacto con ellos si necesitas ayuda específica para la lactancia. También hay una organización sin ánimo de lucro, La Liga de la Leche, que se encarga de informar, enseñar, acompañar y aconsejar sobre lactancia. En la página de http://www.laligadelaleche.es/ encontrarás toda la información de contacto y de sus actividades.
En caso de urgencia
Tienes que dirigirte o llamar al servicio de Urgencias de tu hospital de referencia en caso de sufrir algún trastorno serio relacionado con la lactancia o si tienes alguna otra dolencia como, fiebre, dolor o hemorragia con mal olor (relacionada con el sangrado normal de los primeros días posteriores al parto).
Si te sientes deprimida
Si te sientes deprimida después de dar a luz, algo muy habitual, puedes acudir al centro de salud de tu zona. Esta alteración emocional suele llamarse depresión postparto y es totalmente normal. Se trata de un trastorno leve debido a los tremendos cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer. Hay cambios de humor repentinos, la mujer pasa de sentir felicidad a tristeza profunda en solo unos minutos. Se puede pasar de la euforia al llanto. Si los sentimientos de ansiedad y angustia persisten y no desaparecen después de algunos días o si empeoran es importante acudir al sistema de salud para recibir la ayuda correcta y prevenir una posible depresión.
En el servicio de Pediatría de tu centro de salud cuentan con muchos recursos para ayudarte en lo referente a la salud de tu hijo y su desarrollo y otras cuestiones relacionadas con tu nuevo rol de madre o padre, y también para todo lo relacionado con las relaciones y la nueva familia; celos entre hermanos, cansancio, problemas de sueño y demás cosas relacionadas con tu rol de madre o padre. La enfermera de niños del centro de pediatría va a pasar a ocupar el mismo rol de apoyo que tenía la matrona en el centro maternal durante el embarazo.
Fuente:
- Kaplan, A. (red.) (2009). Lärobok för barnmorskor. (3., omarb. uppl.) Lund: Studentlitteratur.
- Myles, M.F., Marshall, J.E. & Raynor, M.D. (red.) (2014). Myles textbook for midwives. (16th edition). Edinburgh: Elsevier.
