BBHM-BirthCenter-22-25

Consejos para la pareja frente al parto

Muchos padres describen la experiencia del nacimiento de sus hijos como la más importante de sus vidas.

La pareja puede ayudar de varias maneras antes, durante y después del parto. Para la mujer que va a dar a luz la ayuda física, social y emocional son condiciones para que se sienta segura y se atreva a afrontar el trabajo de parto con todo lo que ello conlleva. La persona que acompaña a la mujer tiene una función muy importante y no siempre es fácil. La primera vez que estás presente en un parto es como aventurarte en terreno desconocido. Mi mejor consejo es: «Aguanta, abraza y sigue aguantando» y confía en ella, en su capacidad de parir y la capacidad de tu bebé de nacer. Ver a la persona que amas en una situación de tanta vulnerabilidad, que es dolorosa y pone a prueba la paciencia, puede ser muy frustrante. Es común que la pareja esté preocupada primero por la resistencia de la mujer, y segundo por si el bebé soportará el trabajo de parto. Es totalmente normal sentir impotencia y que se te cruce por la cabeza «¿qué hago ahora?».

Después del parto la mayoría de las mujeres suele decir: «Lo más importante fue que estuvieras presente y a mi lado. No importa tanto lo que hiciste». Por supuesto que uno se siente bien siendo útil y ayudando de manera concreta. Pero repetimos, lo más importante es que estés presente.

Si tu pareja va a dar a luz, estos consejos pueden ayudarte durante el parto:

  • Averigua con tiempo qué tipo de ayuda querrá recibir durante el embarazo, como puedes contribuir en particular para animarla, y qué podrías decir para tranquilizarla y darle fuerza.
  • Asegúrate de estar siempre disponible. Sé perceptivo a sus necesidades, valórala, apóyala y anímala a medida que avanza el trabajo de parto.
  • Ayúdale a relajarse todo lo posible física y mentalmente. Dile cosas que le ayuden a relajarse y la hagan sentir segura.
  • Ayúdale a encontrar un patrón de respiración adecuado. Inhalar por la nariz y exhalar por la boca crean un buen ritmo. Asegúrate de que no aguante la respiración ni hiperventile (lo que podría causar un hormigueo en la boca y los dedos).
  • Sugiérele diferentes posiciones y ayúdala a encontrarlas.
  • Cuéntale y mantenla informada sobre lo que va pasando. Ayúdala a mantenerse concentrada en el momento presente y apóyala para que no tenga miedo. Fortalece su autoestima. Dile cosas que le suele gustar escuchar.
  • Prueba a darle diferentes tipos de masajes según la fase de parto en la que se encuentre.
  • Ayúdala a encontrar y seguir el ritmo de las contracciones. No permitas que el dolor la sorprenda. Recuerda que el dolor, en el parto, no tiene porque ir vinculado al sufrimiento.
  • Si transpira ayúdale a refrescarse; podría darse un baño o una ducha, cepillarse los dientes, o aplicarse toallas frías. Si tiene frío podría bañarse con agua caliente, tomar algo caliente o mantenerse en movimiento. Recuérdale hidratarse y recargar energía y que tiene que ir a orinar una vez por hora para vaciar la vejiga.
  • En el caso de que utilice gas hilarante ayúdala a que lo utilice en el momento justo cuando comience la contracción con inhalaciones lentas y profundas.
  • Si no hay buena sintonía con el personal sanitario es tu responsabilidad solucionar la situación. Pide cambiar el personal de guardia que consideras que no os está funcionando. Siempre hay personal disponible.
  • Puedes mantener informada a la matrona en todo momento sobre lo que habéis hablado y acordado sobre el parto. Eres el que mejor puede comunicarse con la matrona en esta situación. -Involúcrate en la redacción del plan de parto y apréndetelo bien, para poder transmitir mejor sus intereses, deseos y necesidades a la comadrona que os esté atendiendo.

Sources: - Abascal, G., & Huss, M. S. (2018). Att föda. Bonnier Fakta.