El tipo de cefalea más común es el dolor de cabeza por tensión; causado por la preocupación, el estrés o la tensión en la nuca y la espalda. Este tipo de cefalea común no es peligrosa y suele desaparecer espontáneamente, pero es una señal que te da tu cuerpo, y sería bueno escucharle. Ya desde el comienzo del embarazo puedes aprender y practicar cómo escuchar a tu cuerpo, lo que te resultará muy útil en el momento del parto. Puede que hayas estado sentada en la misma posición frente al ordenador durante mucho tiempo y tengas tensión en los hombros y en la nuca. Recuerda hacer pausas de vez en cuando y escucha las señales del cuerpo para entender sus necesidades.
La cefalea es uno de los síntomas más comunes del resfriado. Lo más importante es mantenerte muy hidratada, y aunque podrías tomar paracetamol, la cantidad que se considera segura aún no está clara puesto que algunos estudios apuntan a un aumento del riesgo de que el bebé sufra asma infantil. Por ello tal vez podrías contar con el apoyo de técnicas o terapias alternativas si lo prefieres y estás acostumbrada a ellas.
A veces el dolor de cabeza se debe a una migraña causada por factores hormonales. Algunas mujeres sufren de menos migrañas durante el embarazo, mientras que otras tienen más. Por lo general se debe al cambio en los niveles hormonales. Si tienes dolores de cabeza frecuentes, coméntalo con tu comadrona
El dolor de cabeza podría deberse, raramente, a falta de hierro o podría ser también signo de algún trastorno de la glándula tiroides, dos situaciones bastante comunes durante el embarazo. Tanto los niveles de hierro como el funcionamiento de las tiroides pueden y deben ser comprobados durante el embarazo mediante una analítica de sangre.
Los mareos y el dolor de cabeza podrían ser síntomas de tensión alta, algo bastante común en caso de preeclampsia. La tensión arterial elevada (140/90mmHg) o un incremento de más de 20mmHg de los valores normales de cada mujer, tiene que ser controlada frecuentemente, a menudo a nivel hospitalario. En ese caso probablemente deberás tomar medicación para bajar la tensión puesto que la tensión elevada afecta negativamente los vasos sanguíneos del cerebro y otros órganos del cuerpo. En casos severos la situación requerirá ingreso y control exhaustivo.
Siempre comenta a tu matrona si no te sientes bien y tienes dolores de cabeza.
Si tienes un ataque de dolor de cabeza repentino tienes que ponerte en contacto con tu matrona o acudir al servicio de urgencias de tu hospital de referencia para que controlen, entre otras cosas, la tensión arterial.
Fuente:
- Lärobok för barnmorskor. Faxelid, E. Course literature 2001.
- Myles Textbook for Midwives. Fraser, D. och Cooper, M. Churchill Livingstone 2003.
