El suelo pélvico está formado por músculos y tejido conjuntivo que forman un "suelo" para nuestros órganos internos, incluidos el útero, la vejiga y el recto. Los músculos del suelo pélvico desempeñan un papel crucial en la continencia, evitando la micción involuntaria, y son esenciales para el placer sexual.
Durante el embarazo, uno de los órganos pélvicos, el útero, crecerá significativamente, lo que aumentará la carga de trabajo de los músculos del suelo pélvico. Por lo tanto, es beneficioso fortalecer estos músculos mediante ejercicios de suelo pélvico.
¿Cómo hacer ejercicios de suelo pélvico?
Túmbate boca arriba o de lado con las rodillas flexionadas. Contrae suavemente los músculos alrededor del ano y continúa presionando hacia adelante, alrededor de la vagina y el orificio uretral, como si estuvieras reteniendo la orina. Intenta crear una sensación de elevación en el suelo pélvico.
