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Tener un hermanito

Para los hermanos mayores podría significar un cambio importante tener que adaptarse a la llegada de un hermanito, especialmente si se trata de la primera vez. Comenzar a preparar al niño con tiempo podría facilitar las cosas cuando sea el momento de volver a casa del hospital.

Preparar con anticipación a los hermanos mayores

Podrías comenzar a preparar al hermano mayor para la llegada del bebé desde el momento en que te enteras de que estás embarazada. Los cambios de dormitorio, cama o rutinas, podrían llevarse a cabo mucho antes de la llegada del nuevo miembro de la familia. Podrías leer cuentos que traten de hermanos, mirar fotos de cuando el niño era bebé y charlar sobre esa etapa, pasar tiempo con otros bebés. Involucra cada vez más al niño a medida que se acerque la fecha del nacimiento del hermanito. Cuéntale los cambios y preparativos que estás haciendo para la llegada del hermanito. Dale un osito de peluche o una muñeca para que lo acompañe durante el embarazo, podría tener quizás pañales o ropita de bebé.

Cuéntale las cosas de manera realista. No es buena idea decir que volverán a casa con un hermanito que será su compañero de juegos porque va a pasar tiempo antes de que puedan jugar juntos.

Pídele a tus familiares y amigos que le presten atención y le dediquen tiempo al hermano mayor cuando vengan a visitar al bebé.

La vida diaria con un niño más

Asegúrate de pasar tiempo a solas con tu hijo mayor. Si tienes pareja, intenta encontrar momentos a menudo en los que tu hijo pueda estar a solas con el padre o la madre con el que más tiempo solía estar antes de la llegada del hermanito (para evitar que el cambio sea demasiado brusco), teniendo siempre en cuenta la situación familiar, claro.

Hasta los ratos breves son valiosos: hacer una merienda juntos o hablar sobre el día cuando llega a casa del cole, estar juntos en la mesa de la cocina y dibujar o leer en voz alta. Esfuérzate en poner toda tu atención en el momento presente y dejar a un lado el teléfono móvil, el ordenador o cualquier otro dispositivo y situaciones que puedan interferir en la calidad del encuentro para concentrarte plenamente en el niño y que no necesite luchar por conseguir tu atención de manera negativa.

A los hermanos mayores podrías darle ciertos beneficios especiales como, por ejemplo, que te acompañen a hacer la compra, tener actividades especiales con familiares o amigos como, por ejemplo, ir al cine, a la piscina o recibir una paga.

Al principio puede resultarte difícil encontrar la manera, pero si logras encontrar un equilibrio, este favorecerá la lactancia y el fortalecimiento del vínculo con el bebé.

Lactancia al llegar a casa

Muchas veces es el llanto del bebé lo que le preocupa al hermano mayor. Cuando el bebé tiene hambre y llora y la madre tiene que concentrarse completamente en el bebé y darle el pecho, es precisamente cuando el hermano mayor también quiere recibir toda la atención y estar con la madre.

Maniobras de distracción

Cuando el bebé llore, por ejemplo, tu pareja o cualquier otro adulto que te eche una mano podría encontrar algo divertido para hacer con el hermanito y quitarle la atención del bebé por un instante. Así la madre puede dar el pecho tranquila. Una vez iniciada la lactancia el hermano mayor podría venir a ver al bebé comer.

Leer un libro, darse mimos y cantar canciones infantiles

Cuando ya te sientas más cómoda con la lactancia podrías aprovechar para leer un libro mientras das el pecho; será un momento agradable para todos. Haz que los piecitos y deditos del bebé se vuelvan interesantes. No son tan delicados, deja que el hermano los toque o acaricie si quiere. Además, el riesgo de contagiarle algo es menor que si le toca la cara o la cabeza al bebé. Podrías cantar alguna canción que tenga que ver con los pies y dedos.