El yoga es una forma estupenda de preparar el cuerpo y la mente para el parto. Practicar yoga durante el embarazo también ofrece mejores condiciones para la recuperación posterior.
Desarrollar el hábito de ejercitar regularmente los músculos centrales y el suelo pélvico es beneficioso, especialmente a medida que avanza el embarazo y el centro de gravedad se desplaza hacia adelante.
Cuando esperas un bebé, el yoga puede ayudarte a:
- Reducir el dolor, las náuseas y la hinchazón
- Manejar cualquier ansiedad, miedo o estrés relacionado con el parto
- Aumentar la flexibilidad corporal
- Relajarte y dormir mejor
- Fortalecer el vínculo con el bebé que esperas
- Recuperarte más rápido después del parto
