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Ayuda, ¡estoy todo el tiempo dando el pecho!

Si sientes que das el pecho todo el tiempo y en cantidad, deberías tener en cuenta en primer lugar la edad del bebé. Hay una gran diferencia entre un recién nacido y un bebé con más tiempo. El consejo es diferente en cada uno de los casos.

El recién nacido

Los tres primeros días cuando sube la leche el bebé va a succionar bastante el pecho. Toma el calostro; no siempre se ve y contiene todo lo que necesita el bebé, es rico en anticuerpos y proteínas y propiedades beneficiosas para el bebé. El bebé sano que nació a término va a succionar casi de manera inmediata después del nacimiento. Después suele quedarse dormido y dormir durante casi todo el primer día. Los primeros días después del nacimiento el bebé va a succionar el pecho por lo menos 8 veces al día, a veces incluso más.

Es normal que quiera succionar el pecho cada vez más a menudo durante la noche. Intenta estar preparada para soportar esas noches descansando durante el día y alimentándote e hidratándote bien, todo lo posible.

Recomendación - Cambia de pecho. Cuando el bebé suelte el pecho y se quede dormido, despiértalo y cambia de pecho. Es habitual que tome cuatro veces, de dos pechos diferentes. P.ej. comienzas con un pecho, pasas al otro y haces una pausa. Quizás le cambias el pañal y vuelves a ofrecerle el primer pecho (tercera vez que toma) y para terminar le ofreces el segundo pecho (cuarta vez que toma) en el que podrá quedarse dormido. Es como si se tratara de «4 tomas».
- Deja que el bebé esté piel con piel contigo y asegúrate de que pueda respirar por la nariz sin problemas. - Cuando el bebé succiona el pecho estimula la producción de leche y esta aumenta. Cuanto más succione el pecho, más leche tendrás después. Menos succión, menos producción de leche. Es como si el bebé hiciera, a través de la succión, un pedido de leche para más tarde.

Muchos padres creen que es difícil saber si el bebé se está alimentando bien. Cuando un bebé quiere succionar el pecho todo el tiempo y orina y defeca varias veces al día, no significa que tiene hambre. Solo tienes que seguir dando el pecho, descansando todo lo que puedas e hidratándote. Tienes que estar atenta y observar el comportamiento del bebé cuando está en el pecho y analizar y evaluar cada toma.

A tener en cuenta En ese período en el que sientes que el bebé está al pecho casi todo el tiempo piensa que no será así durante el resto de la lactancia. Las tomas serán menos a medida que pasa el tiempo. Encontrarás una rutina que se adapte a ambos. Piensa que se trata de un tiempo breve. Se trata de unos días, o como mucho una semana, al principio en la que el bebé va a querer mamar mucho y a menudo (depende del bebé, claro). Cuanto más succione el pecho, más leche producirás para después.

Lactancia y cercanía El bebé quiere estar cerca de ti y de tu pareja, quizás casi todo el tiempo. La lactancia no es simplemente alimentación, es también cercanía y seguridad. Hasta hace muy poco el bebé estaba dentro de ti. Inmediatamente después del nacimiento necesita sentirse muy cerca de ti. Puedes probar a llevar un chal portabebés desde ahora; el bebé estará cerca de ti y tendrás las manos libres.

El bebé mayor

Cuando el bebé es un poco más mayor y crees que mama muy a menudo podrías prestar un poco más de atención a su comportamiento cuando está en el pecho. ¿Succiona activamente todo el tiempo? ¿O de vez en cuando y quizás se queda dormido con el pezón en la boca? No pasa nada si es así, pero si sientes que en cuanto le quitas el pezón de la boca se despierta y tiene hambre quizás tengas que acortar el tiempo que el bebé está en el pecho con el pezón en la boca y sin amamantar. Deja que succione el pecho, pero de manera más activa despertándolo entre las tomas de uno y otro pecho. Puedes ofrecerle 1-4 pechos por toma.

Recomendación Una forma de despertarlo es poniéndole tu dedo en su mano (el reflejo de agarre y succión van unidos) y de esta forma lograrás que vuelva a succionar el pecho. Es totalmente normal que el bebé quiera hacer pausas. Deja que las haga y no le retires el pecho demasiado rápido. A veces cuando le quitas el pecho podrías notar que sigue con hambre; se despierta de inmediato y quiere seguir tomando. En ese caso ofrécele el pecho nuevamente. De esta forma estarás preparada mentalmente y sabes que la toma no ha terminado todavía. Pero si por el contrario sientes que ya ha comido lo suficiente, vas a querer levantarte e ir a comer, ducharte o hacer cualquier otra cosa y te va a costar tener que seguir dando el pecho un rato más.

Por tanto, lo más importante es asegurarte de que el bebé esté satisfecho y no quiere seguir comiendo más. Después ya es tu turno de poder hacer lo que quieras.